
Ya estoy de regreso en Los Ángeles y estoy verdaderamente feliz por los encuentros en Ciudad de México el fin de semana pasado, y también por todas las oportunidades que tenemos adelante.
Cada seminario es único, y este no fue la excepción. ¡La verdad es que pasaron cosas muy especiales! Te comparto “algo” de lo que me escribió Marcela luego del seminario:
“La energía se sentía desde el momento en que entrabas al salón. Se veían abiertos todos los vórtices y canales. En todo momento se estuvieron borrando memorias y liberándose almas que tenían mucho tiempo estancadas desde los tiempos de la guerras. Se elevaban en forma de plumitas de color azul llendo hacia la luz. Ahora ya están en la frecuencia del amor. También en el ejercicio del pizarrón, en el seminario de Zero Frequency, cuando cada persona iba borrando lo escrito se veía cómo se elevaban las memorias en forma de lucecitas blancas. Hicimos limpieza de enfermedades, sanamos heridas del alma. La sanación del Divino masculino fue algo muy especial. Fue increíble ver a tantos hombres sanando y por eso estaba tan presente el Dr. Ihaleakalá ayudando con la sanación”.
Aquí te comparto algunos de los momentos vividos:
El compromiso de la limpieza en estos tiempos que corren es muy importante, para no tomar decisiones desde el intelecto y sí de hacerlo desde la inspiración – solo desde allí podremos encontrar “el camino más fácil” y hacer una diferencia.
Ahora déjame preguntarte: ¿Cuántas veces has pensado que tal o cual cosa sucedería? ¿Acaso sigues creyendo que tú eres quien diseña el plan de tu vida? Hay una fuerza mayor; y una parte vital de la limpieza es soltar las expectativas para que Dios (o el Universo) pueda verdaderamente actuar.
Para hablar de todo esto y seguir limpiando juntos, te invito a ver este video donde te cuento más.
Además, ya puedes hacer clic aquí para suscribirte a mi canal de YouTube.
https://www.youtube.com/watch?v=oPJ20qsY_Ws
Nuestro trabajo es encender la luz, y cuando la enciendes para ti, se enciende para todos. Despertemos y veamos el mundo con nuevos ojos.
¡Ahora más que nunca necesitamos estar juntos y apoyarnos!
Con amor,
Mabel Katz